Hoy voy a hablaros de unos de los problemas que más preocupan a muchas de nosotras, sobre todo cuando llegamos a cierta edad y empiezan a hacer presencia en nuestra piel los excesos cometidos años atrás, ya que como bien se dice la piel tiene memoria.

En mi caso, debido a las locuras en mi juventud cuando tomaba el sol sin la protección adecuada y a las horas más peligrosas, tengo un recuerdo en forma de manchas en la frente y las mejillas. Durante los meses de invierno prácticamente desaparecen para volver a hacer acto de presencia en cuanto me da un poco el sol. Desde hace bastante tiempo este tema me preocupa mucho y utilizo protección solar todos los días, reaplicándolo cada cierto tiempo incluso cuando voy maquillada.

 

Causas de las manchas en las piel

Las manchas en la piel se producen porque el cuerpo produce demasiada melanina, que es un pigmento que producen los melatocitos. La producción de melanina está determinado por una enzima llamada tirosimasa, que no solo define el color de nuestra piel sino también el color de nuestro cabello y de nuestros ojos.

La producción defectuosa de melanina está provocada por dos motivos principales: exposición excesiva al sol sin protección y motivos hormonales, normalmente durante el embarazo o por tomar anticonceptivos orales.

La única manera de evitar las manchas es usando protección solar, mínimo 25 SPF, todos los días del año y reaplicar la protección. Es mejor usar protectores solares con filtros físicos (óxido de zinc o dióxido de titanio) frente a los filtros químicos (avobenzona, mexoryl SX o tinosorb).

 

Cómo luchar contra las manchas en la piel

Para luchar contra las manchas primero hay que entender el proceso de creación, que podemos simplificar en estos tres pasos:

  • Creación: el pigmento es creado mediante síntesis en los melanocitos.
  • Transferencia: el pigmento que se ha creado se transfiere desde los melanocitos hasta los queratinocitos.
  • Eliminación: el queratinocito finalmente llega a las capas superiores de la piel donde es eliminado.

 

Por lo tanto podemos clasificar los principios activos despigmentantes en función de la etapa en la que actúan:

  • Despigmentantes que inhiben la síntesis: hidroquinona, arbutina, retinol, ácido kójico, ácido azeláico, ácido ascórbico.
  • Despigmentantes que inhiben la transferencia: niacidamida
  • Despigmentantes que ayudan con la eliminación: hidroxiácidos, retinol.

 

Lo mejor para atacar las manchas es utilizar una rutina que combine productos que ataquen las manchas en diferentes etapas de este este proceso, y por supuesto no olvidar usar siempre un buen protector solar. Cualquiera de estos tratamientos de los que os voy a hablar requieren mucha paciencia ya que se tardan entre 6 y 12 semanas en empezar a ver los resultados y en cuanto te dé el sol un solo día corres el riesgo de que vuelvan a aparecer las manchas.

 

Hidroquinona + AHAs o BHA

La hidroquinona en concentraciones del 2% está considerada por muchos dermatólogos como un tratamiento seguro y eficaz para tratar la decoloración de la piel. Es un fuerte inhibidor de la melanina, es decir, que no blanquea la piel sino que limita producción del pigmento. Existen algunas alternativas naturales a la hidroquinona como Mitracarpus scaber extract, Uva ursi extract, Morus bombycis, Morus alba, Broussonetia papyrifera y arbutina. Todas ellas se descomponen en hidroquinona en la piel.

Los alfahidroxiácidos (AHAs), especialmente el ácido láctico y ácido glicólico, ya que tienen un tamaño molecular que permite una penetración efectiva en las capas superiores de la piel, y el ácido salicílico, que es un betahidroxiácido (BHA), ayudan a la renovación celular y a la eliminación de capas de células superficiales de la piel (exfoliación) donde se acumulan las células con hiperpigmentación.

De esta manera conseguimos ralentizar el exceso de producción de melanina con la hidroquinona, por lo que con el tiempo conseguiremos disminuir esas áreas decoloradas, y acelerar sus resultados utilizando un exfoliante a base de AHAs o BHA para que desaparezcan más rápido aumentando la renovación celular.

 

Niacinamida + Acetil Glucosamina

El tratamiento conjunto de niacinamida (vitamina B3) con acetil glucosamina ha demostrado ser un potente inhibidor de melanina que no solo sirve para disminuir las manchas marrones sino también las marcas rojizas dejadas por antiguas marcas de acné. Así que este tratamiento es muy recomendable cuando se quiere atacar manchas de diferentes tonalidades.

 

Ácido ascórbico

El ácido ascórbico (una forma de vitamina C), también conocido como L-ácido ascórbico, en altas concentraciones ha demostrado mejorar significativamente las manchas producidas por el sol, además de conseguir un tono de piel más brillante.

Además, la vitamina C es un potente antioxidante que protege la piel de los radicales libres que promueven el envejecimiento prematuro, aumenta la producción de colágeno y aumenta también la eficacia de los filtros solares que son la defensa de la piel frente a los rayos UV.

A parte del ácido ascórbico, otras formas efectivas de la vitamina C son: sodium ascorbyl phosphate, ascorbyl palmitate, retinyl ascorbate, tetrahexyldecyl ascorbate y magnesium ascorbic phosphate. Además, los beneficios mejoran cuando se añaden a otros  otros antioxidantes como el té verde, el retinol o la niacinamida.

 

Otros Tratamientos Tópicos

El ácido azelaico en concentraciones del 15% al 20% también ha demostrado ser tan eficaz como la hidroquinona con la ventaja de que tiene un menor riesgo de irritación. La tretinoína también se ha demostrado ser útil en el tratamiento de la hiperpigmentación de la piel dañada por el sol. El ácido kójico, sólo o en combinación con ácido glicólico o hidroquinona, también ha mostrado buenos resultados debido a su acción inhibidora sobre la tirosinasa, aunque el ácido kójico se usa muy poco porque presenta problemas en términos de estabilidad.

 

Además, si os interesa una rutina completa para las manchas con productos de The Ordinary podéis leerlo aquí.