La vitamina C es uno de los activos contra el envejecimiento más utilizados ya que ha demostrado su eficacia en múltiples estudios desde hace años. Entre sus propiedades más importantes se encuentran:

  • Es un buen antioxidante, es decir, es un ingrediente que se encarga de proteger las células sanas de la piel de los radicales libres, y de esta forma previene el envejecimiento prematuro que se manifiesta en forma de manchas en la piel, finas líneas de expresión y piel opaca. Los radicales libres pueden venir de la luz solar, de la contaminación e incluso de la simple respiración. La vitamina C es una manera segura de neutralizarlos resistiendo el estrés oxidativo en la piel.
  • Revierte el daño solar. Hay estudios que indican que los rayos UV son causantes del 80% de los signos visibles del envejecimiento: cuando la luz ultravioleta llega a la piel se crean unas moléculas llamadas especies oxidativas reactivas que la atacan y causan el fotoenvejecimiento. Así que cualquier cosa que podamos hacer para prevenir o revertir el daño solar va a suponer una gran diferencia en la apariencia de nuestra piel. La vitamina C puede tanto revertir el daño solar, como evitar que ocurra, y es igualmente efectiva contra los UVB (290-320 nm) y los UVA (320-400 nm).
  • Es esencial para la fabricación de colágeno, que es la proteína esencial para mantener la piel firme. La vitamina c fomenta la formación de tu propio colágeno.
  • Ilumina la piel. Previene y reduce la pigmentación producida por la exposición al sol o por la hiperpigmentación postinflamatoria, ayudando a obtener un tono de piel uniforme. La vitamina C no sólo inhibe la acción de la enzima tirosinasa disminuyendo así la formación de melanina, sino que también reduce la oxidación de la melanina que se produce. El Magnesium Ascorbyl Phosphate es particularmente efectivo para la pigmentación ya que penetra mejor en la piel.
  • Optimiza la protección contra los UV. Es importante usar protectores solares combinados con un antioxidante tópico. La vitamina C no absorbe la luz ultravioleta, pero ejerce un efecto protector al neutralizar los radicales libres, mientras que este efecto no se ve con los protectores solares ya que solo bloquean el 55% de los radicales libres. La vitamina C funciona mejor en combinación con la vitamina E, que potencia por cuatro su acción. Además, una combinación de 0,5% de ácido ferúlico, con 15% de vitamina C y 1% de vitamina E puede multiplicar por ocho la eficacia de la vitamina C. Esta combinación triple es muy útil para reducir el daño solar agudo y crónico.
  • Acción antiinflamatoria. La vitamina C tiene una potencial actividad antiinflamatoria y se puede utilizar en afecciones como el acné vulgar y la rosácea, puede promover la curación de heridas y prevenir la hiperpigmentación postinflamatoria.

 

Diferentes Tipos de Vitamina C

Existen en el mercado muchos tipos de vitamina C entre los cuales podemos destacar:

  • Ácido L-Ascórbico / Ácido Ascórbico: es el tipo de vitamina C más investigada y que cuenta con una enorme cantidad de ensayos que respaldan su eficacia. Una de sus principales ventajas es que puede permanecer en la piel hasta 72 horas creando un escudo protector. Además, es de las formas de vitamina C más eficaces para tratar las manchas. Su principal desventaja es que es muy inestable (es estable en soluciones acuosas con pH inferior a 3,5 en y también en soluciones sin agua). Además, no es soluble en grasa, por lo que debe ser emparejada con un disolvente. En altas concentraciones puede resultar irritante en pieles sensibles.
  • Ascorbyl Palmitate: se trata de un éster formado por el ácido ascórbico y ácido palmítico creando una forma de vitamina C que es liposoluble. Es moderadamente estable (también requiere pH bajos o sistemas sin agua como en el caso del ácido ascórbico). Es eficaz para el tratamiento de los poros de la piel. Es un tipo de vitamina C más recomendable para pieles sensibles.
  • Tetrahexyldecyl Ascorbate: es una forma de vitamina C que tiene un componente de ácido graso. Tiene una textura ligera, es estable al aire y soluble grasa.
  • Ácido etil-ascórbico 3-O: es un éster de vitamina C que es más estable que el ácido ascórbico tradicional.
  • Sodium Ascorbyl Phosphate (SAP): es una versión estabilizada de C que es soluble en agua y puede ayudar a reducir los brotes de acné en concentraciones del 1% al 5%. Es estable en pH de 7.
  • Magnesio Ascorbyl Phosphate (MAP): también es estable en pH de 7. Proporciona protección antioxidante, tiene un efecto hidratante sobre la piel ya que disminuye la pérdida de agua transepidérmica. Además, ha demostrado dar un brillo importante a la piel, más que otros derivados de la vitamina C, ya que es eficaz para inhibir la producción de melanina cuando se encuentra una concentración del 10%.
  • Ascorbyl Glucoside: básicamente se trata de vitamina C más azúcar. Es más suave que otras formas de vitamina C por lo que es recomendable para pieles sensibles. Se considera uno de los mejores derivados de la vitamina C debido a su elevada estabilidad. Además de las ventajas generales de la vitamina C pura, el ascorbil glucósido ha demostrado aportar mucho brillo a la piel.

 

¿Qué tipo de vitamina C elegir?

De todos los derivados de la vitamina C, el ácido ascórbico en concentraciones del 15% al 20% es el que tiene los mejores resultados para las tres funciones principales: proteger contra los rayos UV, aumentar la síntesis de colágeno y reducir la pigmentación de la piel. La eficacia del ácido ascórbico es proporcional a la concentración, pero solo hasta el 20%. El problema es que puede causar irritación en la piel, por lo que las pieles sensibles tienen que usarlo con cuidado, pero si tu piel lo tolera bien es la mejor opción.

También tienen que tener cuidado las pieles que tengan tendencia acnéica, ya que, aunque no es un ingrediente comedogénico, puede ser irritante, lo que puede empeorar el acné. Para pieles acnéicas suele funcionar mejor el Sodium Ascorbyl Phosphate (SAP).

Si nuestra piel no tolera bien el ácido ascórbico entonces hay buscar productos formulados con algún derivado de la vitamina C de los que he comentado anteriormente, que, aunque son más limitados en cuanto a su efectividad, tienen la ventaja de ser más estables y mejor tolerados por todo tipo de pieles.

Por ejemplo, para tratar la pigmentación de la piel, suele funcionar bastante bien el Magnesio Ascorbyl Phosphate (MAP) y el Ascorbyl Glucoside.

En la medida de los posible es conveniente buscar un producto que combine la vitamina C con otros ingredientes como la vitamina E y el ácido ferúlico, ya que se producen una sinergia muy interesante y aumenta su eficacia.

 

Mis productos con vitamina C

La vitamina C está disponible en el mercado en una gran variedad de cremas, sérums y ampollas. Aquí os dejo un listado de los productos que he probado por si os apetece leer las review 🙂

 

¿Cuál es vuestro producto de vitamina C favorito?