La limpieza es el primer paso de un buen ritual del cuidado de la piel para asegurarnos que queda perfectamente limpia para asimilar mejor los ingredientes activos del resto de tratamiento que vayamos a utilizar a continuación.

Sólo añadir que cuando voy maquillada, primero retiro el maquillaje de de ojos y labios. Para ello utilizo el desmaquillador bifásico de Mary Kay. Obviamente este paso no es necesario si no voy maquillada.

Aunque este método de limpieza se ha puesto de moda últimamente por la influencia de los blogs de belleza orientales, es un método antiguo que han utilizado las geishas japonesas durante siglos para limpiar la piel del pesado maquillaje que usan.

La filosofía detrás de este método es que hay algunas impurezas como el maquillaje, protectores solares y las toxinas medioambientales que se introducen tan profundamente en los poros que es necesario una limpieza profunda junto a una suave exfoliación para poder limpiarlos totalmente. Si esas impurezas se quedan en la piel dan lugar a una tez apagada y a signos prematuros de envejecimiento. Además, si la piel no está perfectamente limpia no va a absorber los principios activos del tratamiento que apliquemos después.

Y ahora paso a detallar los dos pasos de esta limpieza:

 

Primer paso: impurezas oleosas

El primer paso es un limpiador al aceite que sirve para eliminar el resto de maquillaje de la piel y las impurezas oleosas. El que estoy utilizando en este momento es Moringa Cleansing Balm de Emma Hardie con su toallita. Es un limpiador en bálsamo que en contacto con la piel se vuelve aceite. Tiene un olor delicioso debido a los aceites esenciales de naranja, neroli, mandarina, jazmín y rosa.

Es mi parte favorita del ritual, mi pequeño momento de relax. Lo que hago es llenar el lavabo de agua caliente y sumergir la toallita en él. Mientras tanto me extiendo una pequeña cantidad de bálsamo en la piel y lo entiendo bien dando un mensaje relajante por toda la cara de forma circular. Una vez que está bien extendido el producto cojo la toallita y la escurro un poco y me la poco sobre la cara. Ten en cuenta que estará caliente, pero no te tienes que quemar. La mantengo un poco sobre la cara para potenciar el olor y las propiedades de los aceites esenciales. Después la vuelvo a sumergir en el agua y vuelvo a aplicarla sobre la cara utilizándola para retirar los restos de maquillaje, el protector solar y el resto de impurezas oleosas. Repito este paso hasta que la piel ha quedado limpia.

La toallita de limpieza bien dos caras diferenciadas: una con muselina que es la que utilizo en primer lugar para quitar el maquillaje y otra con microfibra para terminar la limpieza.

Si tienes la piel grasa o con tendencia acnéica y te preocupa la utilización de aceites, te puedo decir que yo no he tenido ningún problema.

A parte del bálsamo de Emma Hardie, también me gusta el de Eve Lom. El de Emma Hardie no se vende en España pero se puede comprar en varias tiendas on line como por ejemplo Beauty BaySpace NK

 

Segundo paso: impurezas acuosas

El segundo paso consiste en un limpiador para eliminar las impurezas acuosas. Estoy utilizando la limpiador Balancing Cleanser With Aloe Vera de Alfa-H. Me humedezco ligeramente la cara y me hecho una pequeña cantidad de producto que masajeo en la cara. Después lo retiro con agua tibia y me seco bien la cara con una toalla.

 

En este punto mi cara ya está perfectamente limpia para poder absorber adecuadamente los principios activos del resto del tratamiento.

 

¿Os animáis a probarlo?