¿Cuántas veces te has preguntado si realmente estabas utilizando los productos más adecuados para tu tipo de piel? Un momento ¡¿Qué no sabes qué tipo de piel tienes?! Pues no te preocupes porque te voy a dar una guía fácil para descubrirlo sin problemas.

 

Lo primero que te voy a aconsejar es que te olvides de la clasificación clásica de piel seca, normal, mixta y grasa. Hay muchos más factores que hay que tener en cuenta a la hora de elegir el producto y la grasa que produce la piel es sólo uno de ellos. Concretamente hay cuatros factores como nos indica la Doctora Leslie Baumann en su libro The Skin Type Solution, y que nos dan dieciséis categorías diferentes. Veamos cuáles son:

 

Hidratación

Según este factor dividimos la piel en seca o grasa dependiendo de la tendencia de la piel a brillar, a la necesidad de usar cremas después de lavarte la cara y al tamaño de los poros.  Depende básicamente de la capa externa de la piel que es la que ayuda a retener la hidratación y la producción de sebo.

 

Sensibilidad

Dividimos la piel en sensible o resistente. Las pieles resistentes son las que tienen una capa externa de la piel que hace que las sustancias irritantes no penetren en la capas profundas. Dentro de del grupo de las pieles sensibles nos encontramos con varios subgrupos: tendencia acnéica, rosácea y alérgica.

 

Pigmentación

Nos encontramos con pieles con manchas o sin ellas. Dentro de las manchas nos encontramos con melasma, manchas solares, pecas,…

 

Arrugas

Dividimos la piel en arrugada o tersa. El envejecimiento de la piel es un proceso intrínseco, pero que puede verse agravado por factores extrínsecos como el humo del tabaco, la polución, la mala alimentación y la exposición al sol.

 

Combinando estos cuatro factores sabremos exactamente nuestro tipo de piel dentro de los 16 que propone la doctora: DSPT (dry sensitive pigmented tight), DSNT (dry sensitive non-pigmented tight), DSPW (dry sensitive pigmented wrinkled), etc…

 

Yo soy OSPW ¿Y tú qué tipo de piel tienes?